lunes, 14 de marzo de 2022

CORAZÓN RESILIENTE

Dice que se va y se me arruga el corazón. Sus alas de independencia están listas para volar del nido. La mitad de mi corazón se llena de gozo; la otra mitad, de nostalgia.

No es la primera vez que parte; pero siento que ésta es la definitiva.  Mi corazón volverá a sentirse extraño. Desubicado buscando al niño que ya no está porque al cabo de los años se volvió hombre. Deambulará en los recuerdos de fiestas de cumpleaños, festivales escolares, juegos, piñatas, risas y llantos para encontrar consuelo. Veremos fotografías: testigos mudos, que retrataron las imágenes de lo que fue significativo. Se encogerá durante algún tiempo hasta expandirse de nuevo, volviéndose a llenar de amor:  por la encomienda cumplida, por el servicio prestado a la Vida, por la aceptación de que el amor a los hijos se demuestra dando un paso atrás para no estorbar el despliegue de sus alas cuando están listas para volar. Estoy sostenida por las madres que me preceden; “las que ya soltaron”. Me uno a ellas en honra y gratitud.

En mi vientre estriado y abultado quedó escrita nuestra bella historia. La huella imborrable de la maternidad en mi cuerpo. Estoy en paz con eso.

Ahora toca encauzar toda esa energía que se liberará del rol de madre. Retomarla para mí. Reinventarme, resignificarme. Renacer como mujer.

Estaré escribiendo, sin duda la escritura me salvará como me ha salvado tantas veces en mi vida.

 

                                                       Imagen tomada de internet

lunes, 7 de marzo de 2022

ACEPTACIÓN

 Recién había pisado los confines de Venus. “Si he llegado hasta aquí éste debe ser un buen lugar”. Reflexioné.  Aunque no sabía lo que encontraría estaba abierta a descubrirlo. Miraba el valle que se mostraba ante mis ojos cuando una mujer alta y estilizada como una flor de lavanda, apareció vestida en una túnica lila que se movía al ritmo de su andar. Su largo cabello destellaba con la luz del sol. Su sonrisa era franca y con su voz melodiosa me dijo:

—Bienvenida seas. Acompáñame, quiero mostrarte algo.

Me llevó a una parte plana del valle donde colgaba una pantalla flotante.  Había unos cojines dispuestos al centro. La mujer se dirigió al proyector que se encontraba detrás, encendiéndolo. Me senté a observar. ¡Lo que se proyectaba fueron escenas de mi propia vida! Azorada puse mucha atención. Se mostraron mis elecciones; mis aciertos y errores; mis risas y llantos; mis fortalezas y debilidades; mis relaciones. Mis momentos más difíciles; mis emociones arremolinadas, mis pérdidas.  Pude ver el paso del tiempo, cómo me fui convirtiendo en mujer; los cambios en mi cuerpo, mis diferentes cortes de pelo, la forma de vestir. De pronto vi una imagen en la cual mi pecho brillaba con una luz dorada, punzaba emitiendo rayos.

—Ese es tu don — aclaró la mujer estilizada quien ya se había sentado a mi lado.

Sentí un nudo en la garganta y sin poder evitarlo unas lágrimas humedecieron mi rostro.

—Quizá no ha estallado con todo su potencial — mencioné.

—Quizá…— concordó ella.

Por un momento pretendí juzgarme, pero no pude hacerlo. Una inexplicable sensación de paz me envolvía.

—Aceptar no es resignarse ni cambiar lo que pasó, es simplemente soltar el conflicto, dejar de pelear; liberar las cargas emocionales permitiendo a la situación “ser”.

—¿Cómo podría hacer eso? — pregunté.

—Respirando, siente el latir de la Vida en cada inhalación. Aquí y ahora.

Cerré los ojos, el aroma a lavanda que emanaba de la mujer me relajó. Juntas nos quedamos ahí hasta que la luna nos encontró abrazadas.

Imagen tomada de internet


Metepec, México

Proyecto Venus Dies

Marzo de 2022

jueves, 6 de enero de 2022

EPIFANÍAS

“Somos deseo. Es la esencia del alma humana, el secreto de nuestra existencia. Absolutamente nada de la grandeza humana, ha sido completada sin deseo. Ninguna sinfonía ha sido escrita, ninguna montaña ha sido escalada, ninguna injusticia ha sido defendida o ningún amor ha sido sostenido, sin deseo. El deseo alimenta nuestra búsqueda de la vida que valoramos.”.

John Eldredge

 

La Epifanía más famosa del mundo, es probablemente la que conmemora la Iglesia católica cada 6 de enero. El evangelio de Mateo 2:9-11 lo narra así:

”Los Magos se pusieron en camino y la estrella que había visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. ¡Qué alegría más grande habían visto otra vez la estrella! Al entrar a la casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra”.  

Hay algo mágico en este relato, además del significado religioso que tiene para millones de personas. ¿Cuál es el sentido más profundo? ¿Acaso como los niños, queremos creer en la Magia? ¿Habremos soterrado el asombro y la curiosidad bajo nuestra adultez? ¿Será quizá que la Magia de los Reyes Magos evoca nuestra capacidad cocreadora?

¿Quién no ha querido tener una varita, una lámpara, un genio o simplemente el acceso a las palabras mágicas que vuelvan realidad nuestros deseos? En mi experiencia he descubierto que “Abracadabra” no funciona. Y este texto no estaría completo si no mencionara al “ego”.  El maestro del engaño que nos pone ingeniosas trampas. Una de ellas, es querer las cosas a nuestra manera y a nuestro tiempo. Entonces ponemos todo el empeño, hacemos planes, nos ilusionamos creyendo que podemos hacer nuestros deseos realidad.

Recuerdo claramente mi deseo de escribir un “bestseller”. ¿Qué tan difícil podría ser “teniendo el don de la escritura”?  Pues la Vida me sorprendió: Sí, si escribí muy buenas historias, pero a la hora de publicar, encontré editores fraudulentos, o socias sin el mismo nivel de compromiso. Y el potencial de los libros, se comprimió al igual que mis vértebras. Sobra decir que la frustración y la impotencia me invadieron de tal manera que quedé devastada. Después acepté las creencias del colectivo que dicen: “lucha”; “lo importante es levantarte después de las caídas”; “no te des por vencido”, etc.  Y sí, me levanté, pero para caer una y otra vez. Al punto de perder sustancia; me he sentido fantasmal y etérea, deambulando en este mundo sin sentido. A veces me siento atrapada en un bucle de tiempo, donde todo se repite; sin embargo, no dejo de creer en la Imaginación, la Magia y la Fantasía.

 ¿Será por eso que un día me topé con una… “médium”? Colette, una extraordinaria mujer, quien me mostró no sólo un mapa, sino todo el Reino de la Posibilidad.  Me repitió que “el cómo y el cuándo” dependían del “Gran Espíritu” que yo sólo tenía que sentar la intención y soltar. Por supuesto mi “ego”, se negó a creer esto y me siguió confundiendo. Mi conflicto interno siguió pugnando hasta que el cansancio me venció. “Debía haber otra manera”. Quizá Colette tenía razón.

Hoy me uniré a la alegría de los niños que encontraron sus juguetes bajo el árbol navideño o junto a sus zapatos. Hoy creeré que existe un plan divino para mí y que es mucho mejor que lo que yo he podido imaginar.

La palabra “epifanía” significa Revelación, así que hoy es un buen día para revelar las verdaderas palabras mágicas:

“No sé cómo ni cuándo, pero”…

 

Metepec, México

6 de enero de 2022 


                                                             Imagen tomada de internet


martes, 21 de diciembre de 2021

ENSOÑACIÓN INVERNAL


En el solsticio de invierno, me envuelve una visión. Es la noche más larga del año, estoy parada frente a la representación de tu nacimiento: Un pesebre; tu madre María; tu padre, José y tres hombres sabios llegados de Oriente entregándote regalos. ¿Cómo es posible?  Testifico el mito que nos han contado desde hace dos mil años.  Las realidades comienzan a distorsionarse.   

La estrella de Belén está postrada en el cielo. Hace frío. Huele a incienso y mirra. La noticia de tu Nacimiento se ha esparcido. Cuando la multitud se dispersa me acerco un poco más. Ahí estás, recostado y envuelto en trapos. Un halo de luz te rodea. Me conmueven tu fragilidad y tu inocencia. Me horrorizo al pensar en tu muerte de cruz. ¡Si tan sólo pudiera… reescribir tu historia, pequeño! 

Lo primero que haría sería borrar los dogmas y creencias que se construyeron alrededor de ti. Me gustaría escribir una versión en la que no tengas que cargar el peso del mundo sobre tus hombros. Ni salvar a nadie, porque no es necesario.  Si todos somos seres de Dios con la misma esencia crística ¿cómo podríamos no ser impecables? Se inventaron religiones en tu nombre, te encerraron en templos, ritualizaron tu muerte.

En esta nueva edición no es necesario que fenezcas en una cruz ensangrentado y hecho jirones. No, no tienes que volverte cordero y sacrificarte, ni cumplir ninguna profecía. No serás carpintero, sino restaurador. Cincelarás corazones endurecidos, tallarás un camino luminoso, conservarás intacto el recuerdo de Dios para nosotros.

Con tu vida impregnada de amor será suficiente. Encarnarás el Amor cósmico y aprenderemos la lección. Ya no tendremos que sentirnos impuros, ni expiar culpas. Ya no estaremos llamados al sacrificio ni al sufrimiento. Ya podremos abrazarnos, reconocernos como hermanos. Nos volveremos notas en la armónica sinfonía de Gracia, Paz y Misericordia. Habitaremos juntos el corazón de Dios.  

Solamente tienes pequeño, que recordarnos con tu Inocencia, la Divinidad que ya somos. ¡Qué la luz de tus ojos nos recuerde nuestro cielo interior plagado de estrellas de Fe, Esperanza y Perdón!

¡Qué esta Navidad, el Milagro sea el Santo Recuerdo de Dios restaurado en nuestras mentes!

                                                             Imagen tomada de internet
                                   

 

jueves, 2 de diciembre de 2021

ELLA PERSISTIÓ

 A pesar de todo, ella persistió. Hoy se encuentra en un jardín mágico donde las flores emanan el aroma de la Creatividad. Todos los días se sienta a escribir en una cómoda silla frente a una mesita redonda cubierta con un mantel de suave tela roja. Una tetera humeante, una taza y unos panecillos son la compañía perfecta. Cerrando los ojos inspira, aparecen entonces las  imagenes que quieren ser reveladas. A continuación no sólo las describe sino que las siente. A veces, es suavemente mecida por las olas emocionales, otras tantas, es revolcada, sin embargo, eso no la detiene.

Tiene tanto que contar de tantas maneras. Su corazón está hecho de letras, la tinta corre por sus venas, su útero es una vasija fértil. Sus trazos vienen de una tierra muy antigua, sus palabras recogen la Sabiduría del Tiempo y luego se plasman en una hoja de papel. Las frases se acomodan, surgen historias que quieren ser contadas. Cuando ella las relee, se sorprende de su Belleza, entonces comprende que sólo es una vía. Ese lenguaje viene de otra dimensión y a través de ella, desciende para enraizarse en la Tierra. Se siente agradecida.

No siempre fue así. Ella estuvo perdida en sus heridas durante mucho tiempo. Deambuló por los Laberintos de la Confusión; tocó Puertas Falsas, se dejó deslumbrar por oportunidades de oropel. El cuentacuentos bribón, le tendió muchas trampas. ¡Hasta le hizo creer que perdía el sentido de su vida!

Todo ese pasado turbio, ya no la atormenta. Hoy sabe que sólo fueron experiencias. Marcadores en el mapa de la vida. Un día pudo abrazar su aparente rotura y honrar su camino andado. Así fue cómo el jardín mágico apareció frente a sus ojos. Ya no dudó ni se resistió, simplemente abrazó la Vida y dijo: "Sí". La palabra numinosa que detonaría el potencial creativo que dormía en su alma de escribana. 



                                                               Imagen tomada de internet

domingo, 31 de octubre de 2021

OFRENDA 2021

 

No, no es culto a la Muerte. Es una HONRA a la VIDA y a todos nuestros ancestros. A quienes estuvieron aquí antes que nosotros y a través de los cuales nos llegó la vida.

Sólo somos ramas que se entrelazan y van formando nuevos árboles. Si pudiéramos rastrearnos hasta el Origen, seguramente llegaríamos hasta Adán y Eva o a la explosión del Bing-Bang.

No somos tan diferentes. Todos tenemos memorias de dolor que compartimos; heridas por sanar, resentimientos por soltar, emociones, historias.

Eso somos, historias. Un párrafo en la vida de otros, quizás un capítulo o inclusive un libro o varios tomos. Pudiera ser también que fuéramos un borrón o una página arrancada.

Los difuntos de mi Ofrenda dejaron una huella indeleble en mi corazón: Mis abuelos Antonio y Esther; mi bisabuela Luz; mi tía Guille. Mis tíos políticos: Rafael y Gaby. Por la parte paterna: mi bisabuelo japonés Waichiro, mi abuela Esperanza, mi abuelo Ignacio y mi padre, Alejandro. Unida a todos ellos de alguna manera,  por lo compartido y paradójicamente por lo no vivido. ¡Me parezco tanto a mi padre y ni siquiera crecí junto a él!  

Hoy quiero recordarlos y recordarme lo viva que estoy. Algún día yo seré la foto de la Ofrenda. Mis hijos me honraran con un pan dulce partido a la mitad y con una máquina de escribir o cualquier cosa que represente  la escritura. Y cruzaré el puente de Cempasúchil guiada por la luz de las velas encendidas.

Habitaré en sus corazones, de la misma forma que mis ancestros, hoy habitan en el mío.

 En un corazón vivo jamás seremos olvidados.

 

Metepec, México

Ofrenda 2021

 



martes, 28 de septiembre de 2021

ESTRELLA TERRENA

La lejana estrella sucumbió al deseo de volverse terrena y cuando llegó a la Tierra tomó forma de mujer. Se vistió de hechicera con velos, perlas y esmeraldas. Caminó descalza. Se dejó llevar por el viento para olvidar el recuerdo del poeta, aunque fue inútil. Sus versos como huellas, habían trazado un camino, así que fue fácil encontrarlo. Al mirarla, inmediatamente la reconoció, su belleza lo enmudeció. Cuando recuperó el aliento trató de explicarle el motivo de dejarla en el olvido; tenían poco tiempo para hablar. Ella, tampoco pudo explicar su presencia en el mundo real. Lo único cierto era que necesitaba verlo una vez más. Sus miradas fueron más elocuentes que sus erráticas palabras, pero a la estrella le bastó para recuperar su brillo. 

La estrella sabía que había trasgredido sus propios límites, que estaba en un lugar ajeno al que no pertenecía y pronto tendría que volver al lejano cielo. Alterar el orden era peligroso, pero estaba cansada de hacer siempre lo correcto. Su brillo se había apagado. Jugar a ser estrella fugaz, le daba un motivo para seguir latiendo en el firmamento. ¡Hubiera querido robarle un beso al poeta! aunque eso no era posible, en cambio, se dejó  fecundar el alma. La estrella, se alejó con una sonrisa secreta. El haz de luz que la llevaría de regreso estaba listo, era tiempo de regresar a su lugar. Dejó su traje de mujer y se volvió etérea.

Regresó brillante, su ausencia pasó desapercibida: Se acomodó de nuevo y pensó en su pecado. “Las estrellas no deben bajar a la Tierra” le habían dicho sus ancestras. Era un placer prohibido.  ¡Ya se le había olvidado su rebeldía! Había un gozo en su irreverrencia.  El juicio herido ya no la alcanzaba. Recuperaba sus instintos, su deseo y su fuerza. Ahora brillaba con luz propia.

Bajo la complicidad de la noche, escondida en la luna, se asomó a buscar al poeta quien miraba el cielo.  Su corazón palpitó al verla, tan hermosa y radiante. Ahora era la estrella la que declamaba versos:

Déjame ser el espejo eterno donde contemples el misterio de tu propia alma.

Déjame estar contigo en la distancia y tenerte cautivo.

Déjame provocar tu pasión, encender  tu cuerpo, despertar tus instintos

y luego desaparecer en la oscuridad de la noche.

Déjame permanecer altiva y distante, bella e inalcanzable.

Déjame cubierta bajo el velo. Déjame aquí junto a la luna.

 El poeta se quedó mudo, seducido por las palabras de su otrora musa.

- ¿Qué tipo de locura es ésta? - susurró él. 

- La locura que ambos necesitamos...

Con una ráfaga, las nubes la cubrieron y ya no fue visible.

Así son los aires de Otoño, arrebatan la razón para que podamos escribir nuevas líneas en nuestras historias inconclusas. Las tintas también se ven alteradas, las realidades se tocan. Surge un surrealismo que sabe a libertad: Una estrella que se hizo terrena, una musa convertida en poetisa, un poeta seducido y un pecado convertido en redención.

                                                           Imagen tomada de internet