lunes, 1 de septiembre de 2014

¿QUÉ PASARÍA SI?



¿Qué pasaría si un día me diera cuenta de que lo que he creído no ha sido real?

¿Qué pasaría si dudara de lo que he creído? ¿Y si creyera en lo que he dudado?

¿Qué pasaría si le devolviera sus heridas a quién le corresponden?

¿Qué pasaría si dejara de cargarme historias que no me pertenecen?

¿Qué pasaría si honrara mi Origen en el fondo sin importar la forma?

¿Qué pasaría si tomara del alma de mis padres dejando a un lado su personalidad que me enfada?

¿Qué pasaría si comprendieran que mis padres se perdieron también buscando la mirada de sus propios padres?

¿Qué pasaría si dejara de querer acomodar la historia de mi nacimiento a mi idealización?

¿Qué pasaría si simplemente comenzara a hacer las cosas de diferente manera?

¿Qué pasaría si me permitiera reír o llorar sin motivo, sin explicaciones?

¿Qué pasaría si dejara de cargar el pasado y anhelar el futuro?

¿Qué pasaría si el único equipaje que cargara fuera “el aquí y el ahora”?

¿Qué pasaría si descubriera que mi propia alma es la autora del guión magistrtal que representa mi vida?
 
¿Qué pasaría si recordara que el regalo más preciado es el “libre albedrío?

¿Qué pasaría si recogiera mi energía creativa y creadora que he dejado dispersa en situaciones, conflictos, personas, tiempos y lugares?

¿Qué pasaría si silenciara la voz de mi pequeño gran ego y escuchara el canto de mi alma?

Seguramente volaría libre con las alas bien extendidas y disfrutaría cada instante el vuelo del SER y de tanto volar, alcanzaría el cielo de donde una vez descendí…
 
 
 

Imagen de Aimee Stewart

miércoles, 13 de agosto de 2014

ALMA DE PAYASITO


 
Alma de payasito,

espontánea y pura

que haces reír con la inocencia de un niño,

que tocas corazones,

que robas sonrisas,

que le arrancas al tiempo la prisa.

 
Alma de colores,

chispas y destellos,

carisma de alegría.

Eres música y canción.

 
Alma de payasito

que un lejano día

recibiste la herida que marcó tu corazón.

Un torbellino de emociones

te envolvió,

no supiste qué ocurrió.

Simplemente no volviste a ser el mismo.

Ahora eras un niño triste, callado y solitario.

Te gustaba pasar desapercibido

creciste mirando la luna,

anhelando un regreso que no llegó.

 
Te hiciste adolescente.

¿Cómo sobrevivir ahora?

El mundo es amenazante

¿Cómo respirar sin que doliera la vida?

El bufón te miró de lejos,

le conmovió tu tristeza

porque eras un reflejo de la suya.

Te enseñó algunos trucos,

te ofreció una careta

y una copa de vino

y comenzaste a sonreír de nuevo.

Aparentemente te salvó,

pero era una risa falsa,

y no hay dolor más grande

que reír cuando se quiere llorar.

 
Aprendiz de bufón

superaste al maestro,

aprendiste de albures y doble sentido.

El sarcasmo y la ironía fueron tu maestría.

Maquillaste tanto tu herida

que creíste que no la llevabas cosida al corazón.

Pasaron los años,

cada fiesta era el escenario perfecto

para promover tu mejor farsa:

La de la risa falsa,

la broma ácida,

el humor pestilente

de una herida podrida.

 

Pero el tiempo no perdona…

El disfraz se desgarra,

la actuación se desgasta,

la máscara se cae.

El alma se desnuda

y yo te encuentro en medio de un festín.

 
Alma de payasito.

Alma robada por un bufón,

no puedo rescatarte

pero sí puedo hacerte recordar

quién eras antes de la herida.

 
Alma de payasito,

espontánea y pura,

que haces reír con la inocencia de un niño,

que tocas corazones,

que robas sonrisas,

que le arrancas al tiempo la prisa.

 
Alma de colores,

chispas y destellos,

carisma de alegría.

Risa auténtica que viene del corazón.

Alma humilde

Alma agradecida

Alma noble

Alma grande

que no necesita más el disfraz de bufón.

 
Alma de payasito

Solo recuerda que eres luz…

Que el anhelo que no volvió

se iluminaba a la distancia

mientras alumbrabas la vida

de dos viejos corazones.


Alma de payasito,

vuelve al lugar a donde perteneces.

Te estaré esperando,

del otro lado del  arco iris

Allá, donde las almas recuerdan su esencia.



 

viernes, 1 de agosto de 2014

CENICIENTA

 
 
Sé que estás ahí,                                                        
escondida en lo más recóndito de mi ser,
con el profundo anhelo ser mirada
con el deseo de ser rescatada.
Desposeída
Desamparada
Desprotegida
Desprovista de toda fuerza...
Me haces pedir reclamando
Reclamar llorando
Llorar odiando
Odiar amando
Amar mendigando
Mendigar perdiendo
Perder recibiendo
Recibir desconfiando
Desconfiar viviendo
Vivir muriendo
Muriendo  a destiempo.
Hoy quiero decirte que  te veo,
ya no necesitas vivir en la oscuridad
Te honro por ser una parte de mí
porque sin ti yo estaría incompleta
porque también me has ayudado
A permanecer,
A estar,
A resistir,
A no salir huyendo,
A esperar,
A soñar,
A albergar esperanza.
De alguna u otra manera
tu sumisión
me ha mantenido estable.
Te perdono y me perdono
por haber creído que debíamos
 sentir culpa y vergüenza.
Te libero de tu prisión
de dolor y maltrato.
Te tomo entre mis brazos
y te bendigo.
Te ofrezco esta zapatilla
como símbolo de reconciliación.
Cenicienta,
esta noche,
escribiremos un nuevo final
para nuestra historia;
el encanto no se romperá y
seguiremos bailando
la danza de la vida.
 
 

viernes, 27 de junio de 2014

TEJEDORA DE HISTORIAS


 
Tejedora de historias que entrelazan la fantasía con la realidad,

la vida me toma y escribe a través de mí.

Soy hilo y aguja, hebra y tejido.

Soy tinta, pluma y tintero,

la corriente creativa me arrastra y me lleva al lugar donde habita la Inspiración.

Escritura sagrada.

Historias que se cuentan solas,

que se rescriben a sí mismas.

Palabras que forman frases,

Frases que se convierten en espejos.

Espejos que revelan la verdad del alma,

espejos que no mienten,

reflejos de luz y sombra.

Palabras que llegan a mí oído como un susurro,

como un dictado del alma.

Destellos de magia.

Y entonces nace un cuento:

Una obra de arte

que no me pertenece

que no puedo poseer

porque pertenece a la vida.

Y la vida me devuelve

el latido de un corazón gozoso.

Sintiéndome cada vez más viva

para seguir siendo tejedora de historias.





Imagen de Aimee Stewrat

domingo, 18 de mayo de 2014

MAESTRA DE LAS SOMBRAS


Apareciste en mi vida con tu carisma discreto,
deambulabas entre dos mundos,
comprendí que no siempre estabas disponible.
Muchas veces tuve que esperar a que regresaras de los laberintos.
¡Ni cómo interrumpirte cuando estabas en el pantano!
Pero yo podía esperar, como he esperado tantas veces en mi vida.

La Sincronicidad tejió los hilos para que camináramos muy juntas,
como hermanas, cómplices de lágrimas y risas.
Jugamos a ser como ella, tejiendo hilos y entretejiendo historias.
La Magia nos tocó.
Recibimos una encomienda casi sagrada,
la cumplimos y la llevamos al Bosque Prohibido.

Volvimos del bosque por caminos separados,
cubiertas por una niebla espesa que no percibimos.

Algún efecto misterioso produjo en nosotras
porque no volvimos a hablar el mismo idioma.

Me sentí abandonada, quise ponerme el disfraz de víctima
¡pero se había encogido!
Deambulé perdida en la oscuridad de mis heridas,
pero recordé que eran muy antiguas.
¡Se me olvidó que eras la Maestra de las Sombras!

Desde el lugar donde ahora me encuentro,
todo tiene sentido,
incluyendo que no volví a verte.

Seguramente estarás en tu torre.
"Mi deber es permanecer"
me dijiste un día.
Platicarás con tus lechuzas, dormirás junto a tu rey
y vivírás en tu castillo que todo lo abarca.
Escribirás para ti, como lo hacías
antes de conocerme.

Mientras yo, escribiré con nuevas tintas,
honrando mi linaje.
Expandiré mi escritura.
Fue un honor
haber coincidido en el Reino de Anacrón.
Con un final juntas no hubiera yo aprendido la lección.
Después de todo eso fue lo que viniste a enseñarme
que no todos los cuentos terminan en "felices para siempre".

La Magia nos trascendió...

Maestra de las Sombras,
te agradezco,
te bendigo y te suelto.

martes, 13 de mayo de 2014

HONRA A MI MADRE


NUESTRA HISTORIA
 Nuestra historia juntas comienza en tu vientre como un misterio insondable...
Te imagino bella a causa mía, con tu abdomen abultado y tu rostro sonriente.
 Nuestro primer encuentro: el 26 de enero de 1969.
 Infancia:  inocencia, risas, soledad, alegría, juegos, abuelos, amor.
 Adolescencia: desacuerdos, rebeldía, ganas de volar, furia.
 La ruptura era inevitable, arquetípica, necesaria
tarde o temprano la niña se vuelve mujer.
Nos dolió a ambas, fue un desgarro, las dos perdimos.
Pagaste tu precio y yo también pagué el mío.
Lo siento, te amo, perdóname, gracias...
 pero el amor siempre puede volver a fluir.
 Honro la parte de ti, que vive en mí.
Honro la parte de él, que vive en mí.
Te honro y lo honro, los dos tienen un buen lugar en mi corazón.
Tomo la parte que me corresponde y te devuelvo lo que es tuyo.
Cada una es responsable de lo que siente.
Recíbelo por favor y mira con buenos ojos mi vida.
Nuestra historia juntas no ha terminado aún...
 Te honro, te bendigo y te agradezco por la vida que me diste.

Gracias mamá...


                                         
 
 

viernes, 7 de febrero de 2014

QUÉ MI LIBERTAD NO TE ASUSTE


 
AMOR MÍO
 
Qué mi libertad no te asuste

Qué mi belleza no te encele

Qué mis temores no te frenen

Qué mi amor te envuelva

Qué mi luz te alcance

Qué mi risa te contagie

Qué mi sensualidad te provoque

Qué mi cuerpo te reciba

Qué mis labios te besen

Qué mi feminidad te sane

Qué mis palabras toquen tu alma

Qué mi corazón te guarde

Qué mis alas no te acobarden

porque entre más libre me siento,

más sentido tiene haberte elegido

para compartir mi vida.

 

 
Imagen de internet